Jordi de Sant Jordi

Un joven camarero, con las aptitudes de poeta, y las habilidades para merecer su nombramiento como caballero

Escrito por Sara I.

Biografía

Jordi de Sant Jordi nace el Reno de Valencia hacia finales del siglo XIV. Desde joven ocupa el cargo de camarero del rey Alfonso el Magnánimo, y los documentos de la época lo sitúan siempre donde se decide la suerte del reino. El 1416 viaja al reino de Francia por encargo del monarca y más tarde participa en misiones comerciales entre Sicilia y Aragón.

Durante este período parece ser que obtiene favores del monarca, como la concesión de impuestos, donativos en metálico y ropas costosas. El 1420, junto con otros poetas como Andreu Febrero o Ausiàs March, participa en la expedición a Cerdeña y Córcega. Durante este viaje, Alfonso el Magnánimo le llama “caballero” y le otorga la alcaldía de la Vall d’Uixó.

El 1423 es hecho prisionero en Nápoles cuando las tropas de Francesco Sforza irrumpen en la ciudad. De esta experiencia nace el poema “Prisionero”, donde el autor manifiesta la angustia que le provoca la situación y confía en la rápida liberación.

Es un poeta principalmente cortesano, ya menudo exalta figuras femeninas de su entorno como su hermana Isabel o Margarita de Prades, viuda de Martín el Humano, por ejemplo, en poemas como “Almidones”, “Estrampes” o “Cerco de amor “. Al mismo tiempo, la continua presencia de intelectuales y hombres de ciencia en la corte de Alfonso el Magnánimo le permite relacionarse con otros poetas jóvenes, como Andreu Febrero, Lluís Icard, Arnau Marco y Arnau de Erill, y también de conocer Íñigo de Mendoza, el Marqués de Santillana, que alaba su poesía además de destacar sus capacidades musicales. El Marqués dirá que es un “cavallero prudente” y “músico excellente”, y le dedicará un poema a su muerte, la “Coronación de Mosén Jorde”. Forma parte de los autores del Siglo de Oro de las Letras Valencianas.

Un documento de la época parece indicar que muere el 18 de junio de 1424, sin que se haya podido concretar el lugar.

El estilo de Jordi de Sant Jordi

De su obra se conservan 18 poemas que han sido suficientes para considerarlo como uno de los autores más importantes de la lírica valenciana antes de Ausiàs March. Influenciado por los grandes trovadores del siglo XII, sus poemas nacen de la reflexión amorosa, pero vista siempre desde el ideal del amor cortesano trovadoresco. Martín de Riquer y Lola Badia, los estudiosos que más y mejor se han ocupado de su obra, opinan que el éxito del poeta, a pesar de tener lugar en una corte que rezuma modernidad, se genera por su atención a los ritmos y formas clásicas.

Su breve cancionero es esencialmente amoroso y está vinculado al amor cortesano trovadoresco, que mantenía su vigencia y eficacia en los núcleos postfeudales de la Corona de Aragón, en concreto en el Reino de Valencia. La influencia de los grandes trovadores del siglo XIII, como lo fueron Peire Vidal, Folquet de Marsella y sobre todo Arnaut Daniel, es patente en su obra poética. La suave tristeza también es una característica de su lírica, plena de despedidas angustiosas y tiernas, de suspiros y evocaciones en sueños, con añoranza y melancolía. A menudo recurre a expresiones y recursos retóricos tomados de la lírica italiana de Petrarca, que en esa época comenzaba a difundirse en el Reino de Valencia.

La lengua que utiliza es un valenciano que está muy alejado del que se utiliza en prosa en la época, porque admite una gran cantidad de provenzalismos, sobre todo en cuanto a la flexión verbal y los recursos léxicos. En este sentido, se puede considerar como un estado intermedio entre la lengua provenzal de poetas como Andreu Febrero o Gilabert de Próixita y el valenciano de Ausiàs March.

Poeta eminentemente cortesano, aparece vinculado al grupo de poetas jóvenes que alaban a la reina Margarita de Prades, viuda de Martín I de Aragón, a la que parece que dedica algunas de sus más solemnes canciones, como Midons y seguramente Estramps. En este ambiente probablemente entró en contacto con Andreu Febrer y con el Marqués de Santillana, quien celebraría al poeta valenciano en su decir alegórico Coronaçión de Mosén Jordi.

La obra de Jordi de Sant Jordi

Su poema más hermoso, auténtica joya de la lírica en valenciano, Estramps, se abre con versos solemnes y rotundos, que exponen la idea de la facciones de la dama, fijadas en la retina del amante muerto y que elevan a un altísimo nivel poético una creencia popular.

En los Enuigs continúa la tradición de Monje de Montaudon y de Cerverí de Girona.

No le falta gracia a su Crida a les dones (Llamada a las mujeres), pregón dirigido a las damas, y Lo canviador (El cambiador), poema sobre las trampas y argucias que se hacían en el cambio de moneda.

Su Cançó d’opòsits (Canción de los opuestos) constituye la renovación de un viejo tema medieval a base de conceptos de trovadores y del Petrarca más retórico.

Al respecto Martín de Riquer dice: “Jordi de Sant Jordi produce la impresión de querer escribir en valenciano, pero admitiendo gran número de provenzalismos […]. Sin embargo, la lengua poética de nuestro autor lleva un vestido, o tiene una apariencia, provenza , y aún se encuentra muy alejada de la “valenciana prosa “.

Bibliografía

Agustí Galbis. «Algemia i llengua valenciana (I): Concepte i historia (II)». Blog documental (en valenciano). «El Jurats de la ciutat de Valencia explicaren les reticencies al seu ingres perque “les dones qui son admeses en monges del dit monastir son doncellez de gran estat” i “…segons nosaltres sabiem, lo dit Jordiet e germana de aquell eren fills de hun moro catiu qui apres fon libert”.»

Agustí Galbis. «Algemia i llengua valenciana (I): Concepte i historia (II)». Blog documental (en valenciano). «document de 3 de decembre de 1420 en que es parlava de “Georgii de Sancto Georgii, milites valentini et de civitate Valencie oriundi, camerariquii nostri confisci ab experto…”.»