Los Fueros del Reino de Valencia

Declaraciones de Antonio Ubieto Arteta

Catedrático de Historia Medieval

Orígenes del reino de Valencia: cuestiones cronológicas sobre su reconquista. Antonio Ubieto Arteta. Valencia : [Anubar], 1975. ISBN 84-7013-070-6.

Tras la Capitulación de Ruzafa del Reino Moro Valenciano (Mamlaka Balansiya), por el Rey Zaiyan y el Rey Jaime I de Aragón. El Rey Jaime I de Aragón creó los Fueros del Nuevo Reino Cristiano, estos Fueros se originaron con respecto a las costumbres valencianas del Reino moro, (els costums valencianes), estas costumbres eran una serie de normas de vida común y de ordenación de la ciudad de valencia y de su Reino que ya se mantenían durante el periodo del Reino moro. Y que el Rey Jaime I respeto, aunque en otras partes del Reino Valenciano se adoptaron las normas de los Fueros de Aragón.

El Rey Jaime I de Aragón incorporó en el Reino Valenciano unas nuevas legislaciones a las ya existentes, no derogando las existentes como es el caso del tribunal romano consolidado por los musulmanes, como es el Tribunal de las Aguas de Valencia. Estas nuevas legislaciones fueron la configuración de los Jueces Civiles, Criminales y Militares, así como la Cambra dels Jurats de Valencia, (Cámara de los Jurados de Valencia), la creación de leyes propias para Valencia y su Reino. Esta creación de leyes propias para Valencia y su Reino supondría una oposición al poder de la nobleza Aragonesa que deseaba extender los fueros de Aragón en el Reino Valenciano. El Rey Jaime I de Aragón otorga al Reino Valenciano una serie de privilegios:

  • El 21 de mayo de 1239 el Rey otorga el primer privilegio en el que se habla del “curia de Valencia”, en el que se le da un lugar para el Tribunal.
  • El 29 de diciembre de 1239 el Rey Jaime I concede a Valencia y su Reino el Tribunal de Justicia.

El Rey Jaime I de Aragón en el año 1251 es cuando a les “costums Valencianes” se les otorga el privilegio de Fueros, y ordenó que los Jueces se atuviesen a los Fueros. Durante diez años les “costums Valencianes” dependían de la únicamente de la voluntad del Rey, y por lo tanto podían ser revocadas solamente por él, la ciudad de Valencia y su Reino trataron de obtener la irrevocabilidad del derecho Valenciano (costums valencianes) por parte del Rey, por lo que se solicitó que el Rey jurase los citados Fueros. Esto sucedió finalmente el 7 de abril de 1261. Jaime I de Aragón juró en Valencia, ante las Cortes Valencianas los fueros del Reino Valenciano. Cuatro días más tarde promulgo un nuevo privilegio al Reino Valenciano, según el cual, todos los sucesores del monarca también tenían que jurarlos en Valencia antes de haber cumplido el mes de su Reinado. Esta supeditación del Rey Jaime I supuso la creación de la Constitución del Reino de Valencia como estado soberano e independiente, el texto de los Fueros se conservó en un registro redactado por el escribano del Rey Boronat de Penya.

Aceptación y extensión de los Fueros de Valencia

El juramento de los fueros por Jaime I y por todos los otros Reyes de la Corona de Aragón que después de él vinieron, obtuvo contraprestaciones económicas para la Corona del Reino de Valencia. El primer juramento de 1261 lo hizo el Rey a cambio de una asignación de 48.000 sueldos reunidos y donados por la Ciudad de Valencia, los sitios y villas de la Huerta de Valencia que pertenecían a clérigos y nobles, estas tierras fueron donados en las villas de Castellón de la Plana, Villafamés, Onda, Liria, Corbera, Cullera y Gandía. Es importante aclarar que estos fueros no fueron inicialmente los fueros de todo el Reino de Valencia. Es muy destacable la ausencia en las Cortes de 1261 de las villas Reales más importantes del reino en aquella época, como eran Morella, Burriana, Morverdre (Sagunto), Alcira y Játiva. Más concretamente, en el año 1263 los fueros aragoneses regían en Cirat, en Morella, en Vallibona, en Vinaroz, Boixar y Fredes, en Villanueva de Alcolea, la Mola Escabirosa, Coratxà, la Peña del Arañonal, en Castell de Cabres, Castellfort, Burriana, Benicarló, Almazora, Salsadella y Ludiente, Benasal, Albocácer, Catí, y Riu de Truites.

En 1263 los decretos de Lérida regían en Cálig, Cervera del Maestre, Rosell y San Mateo, Villafamés, Vinaroz y Cabanes. Y los decretos de Barcelona regían en Castell de Xivert, Montcada y Beniacaldim de Almenara. Como muestra de interés de Jaime I en los Fueros del Reino Valenciano, en 1270 Jaime I volvió a ordenar a los jueces que no se atuviesen a los decretos sino a los Fueros. En 1271 volvió a confirmar los Fueros del Reino Valenciano intentando dejar clara su voluntad de consolidación del nuevo régimen como estado soberano e independiente.También a los que se adhiriesen a estos Fueros el Rey les perdonaría algunas deudas pendientes.

Un hecho muy importante para la consolidación de los Fueros del Reino Valenciano fue el decreto que Pedro III, hijo de Jaime I jurara también los Fueros en 1277, en su coronación. Pero tuvo un impacto importante el hecho de que Pedro III fuese excomulgado por el Papa, hecho que apareja la potestad de los Reinos de romper el tributo de vasallaje. Eso fue aprovechado por Aragón, pero especialmente por Valencia, para reforzar sus Fueros y Privilegios. De hecho, a partir de 1283, en virtud del Privilegium Magnum, el Rey no podía imponer nuevos impuestos sin la aprobación de las Cortes Valencianas. Además, en Valencia le fue otorgada la potestad de nombrar Cónsules.

En el año 1283 el Rey Pedro III crea y autoriza la instalación del Consulado del Mar de Valencia, se escribió en Valencia, y en Romance Valenciano, es el Libro del Reglamento Marítimo, “El Consulta Del Mar”.

Este Organismo Oficial fue creado por privilegio del Rey Pedro III. Siendo este Reglamento Marítimo el primero y el más importante de todo el Reino de Aragón. Sesenta años después se crea el Reglamento Marítimo de Mallorca en 1.343. Sesenta y cuatro años después el de Barcelona en el año 1.347. Ochenta años después el de Tortosa en el año 1.363. Ciento dos años después el de Gerona en el año 1.385. Ciento cinco años después el de Perpiñan en el año 1.388. Por lo que fue el primero de España y de Europa.

Con el tiempo, a pesar de la oposición de parte de la nobleza a los Fueros de Valencia y ante el riesgo de que el resto del territorio se pudiesen aplicar los fueros de Aragón, la Corona del Reino Valenciano y las Cortes Valencianas fueron consolidando poco a poco los Fueros del Reino de Valencia, como normas para todo el territorio del Reino de Valencia. De hecho, en las Cortes Valencianas de 1329 fue cuando Burriana y Villarreal aceptaron los fueros de Valencia y se incorporaron a las Cortes Valencianas. Hasta aquel momento habían estado sometidas a los fueros aragoneses. Por lo tanto a partir de 1329 los Fueros del Reino de Valencia representaban a todo el Reino Valenciano y el Rey Jaime I volvió a ordenar a los jueces que no se atuviesen a los decretos sino a los Fueros. Las circustancias del Reino de Valencia obligaron a que se crearan ciertas características especiales en los Fueros.

Debido al ajuste étnico de (Musulmanes Judíos y Cristianos), teniendo en cuenta los documentos Científicos y los estudios del Profesor, Historiador y Catedrático de temas Hispánicos, de la Universidad del Cairo, Hussein Mones, este prestigiosos Catedrático y Profesor ha demostrado documentalmente que, en el momento de la Capitulación del Reino Valenciano, vivían en el Reino de Valencia 120.000 musulmanes, 65.000 cristianos y 2.000 judíos. Esto dio lugar a problemas de estructuración jurídica. Esto, sumado a los intereses del Rey de restar poder a la nobleza feudal hizo que la nueva legislación Valenciana estableciese unas fórmulas predemocráticas, con una juridicidad romanista dentro de un poder Real prevalente. Esto contrastaba con las viejas estructuras feudales de los otros Reinos y Condados de la Corona. Estas características especiales consistían en que al contrario que en el Reino de Aragón, el Reino de Castilla y en el resto de la Península, los ciudadanos del Reino de Valencia estaban libres de arbitrariedad de los Señores Feudales. El ius soli se impuso sobre el ius sanguinis esto se realizó por primera vez en los Reinos de la Península.

Esta población estaba además en una fase de mutua adaptación étnica, tal como lo menciona Eiximenis (el poble ajusdadis). Esta adaptación étnica configuró poco a poco a que en la ciudad de Valencia se creara un régimen político urbano, de ciudad-estado, y fue creándose una ciudad mercantil, artesanal y mesocrática, comparable al de otras ciudades mediterráneas como Venecia, Génova, etc., que estaban también en efervescencia. Las facilidades económicas y comerciales atrajeron inmigrantes en busca de una mejor calidad de vida, y Valencia entró en una fase de expansión económica y cultural que le llevaría a un florecimiento Político, Literario y Artístico que le llevaría a obtener su Siglo de Oro Valenciano. Y este seria muy anterior al Siglo de Oro Español.

Los Fueros del Reino de Valencia establecieron también los límites del Reino, hasta 1304 delimitando por el tratado de Almizra de 1244, a la línea Biar-Busot y a partir de esa fecha, en virtud del tratado de Torrilla el cual incorporaría en el Reino Valenciano las poblaciones de Orihuela, Guardamar, Elche, Santa Pola y Novelda. Ampliando por todo el territorio del Reino Valenciano la aplicación de la Ley Valenciana que estipulaba además de sus Leyes, sobre la creación de su propia moneda, esta Ley creaba sus propias medidas, volúmenes y pesos sí como la redacción y datación unificada de los documentos públicos en su Lengua Oficial, la Lengua Valenciana. Recordemos aquí que históricamente la Corana de Aragón estaba formada por dos Reinos, el Reino de Aragón y el Reino de Valencia.

Por lo tanto en el Reinado de Pedro III el Grande, Rey de Aragón y de Valencia. Hijo de Jaime I de Aragón el Conquistador, desde su proclamación como heredero de la Corona de Aragón, es decir del Reino de Aragón y del Reino de Valencia, Pedro III pasó a desempeñar el cargo de Gobernador General de ambos Reinos, o sea, de la Corona de Aragón. Por lo tanto en esta época la actual Cataluña no existía.

Pedro III el Grande discrepaba lo suficiente de la política pacifica de su padre Jaime I el Conquistador, esto hizo que se enfrentara a Francia por la conquista de Toulouse y de la Provenza, al fracasar en esta guerra tuvo que firmar el Tratado de Corbeil en 1258. Este tratado hace que ciertos Marquesados pasen a formar parte de feudatarios del Rey de Aragón. En 1271, a la muerte de Alfonso de Poitiers, Pedro intentó apoderarse por la fuerza del Condado de Toulouse de la Provenza y de la Marca Hispánica. Acto que le prohibió su padre Jaime I.

Los mayores enfrentamientos de Pedro III, tendrán su escenario en el Mediterráneo, y más concretamente en Sicilia. El fundamento de la intervención de Pedro III en tal área se halla en su matrimonio con Costanza, hija de Manfredo, y nieta de Federico II. Esta boda atrajo sobre el Reino de Aragón y Valencia fortuna, tesoros y problemas, todo en grandes proporciones.

La dote de Constanza fue la genitrice dell´onore di Cecilia e d´Aragona. Se ha dicho que su padre Jaime I sólo veía en la boda las onzas de los Staufen, la dote se fijo en cien mil onzas de oro y piedras preciosas, pero la importancia de la misma ya no eran las onzas de oro, sino que suponía una alianza con la familia del último emperador Alemán y, por lo tanto, con los Gibelinos; dando la opción a frenar las aspiraciones imperiales de Alfonso X el Sabio, elegido Rey de Alemania en 1257; y finalmente se abría insospechadas puertas en el mediterráneo a los intereses comerciales de los Reinos Valenciano y Aragonés. Pero significaba también encontrar más el enfrentamiento con Francia y la Santa Sede. Ya que el Papa había desposeído a los Staufen del Reino de Sicilia y se lo entregó a Carlos de Anjou en 1263, quien derrotó a Manfredo en Benevento en 1266 y a su sobrino Conradino en Tagiacozzo en 1269. La ejecución de este último dejaba en manos de Costanza y de Pedro III de Aragón y Valencia los derechos dinásticos sobre Sicilia. Pero mientras tanto, en la iglesia se había instalado Carlos de Anjou, apoyado por el Pontificado y el partido güelfo.

En 1274, Pedro III de Aragón y Valencia aspiró a heredar el Reino de Navarra, a la muerte de Filipe I, basandose en los pactos de mutuo prohijamiento celebrados hacia 50 años atrás entre el Rey Jaime I y el Rey Sancho VII el Fuerte. Pero el infante Aragonés hubo de desistir ante la presión militar Francesa, por lo que el Reino de Navarra continuaba perteneciendo a la Corona de Francia.

Muerto Jaime I en 1276, Pedro III accedió al trono del Reino de Aragón y del Reino de Valencia, en medio de algunas novedades. Fue el primer Rey que se coronó solamente en Zaragoza y no quiso utilizar el Título de Rey hasta no recibir la Corona, posiblemente fuera para dejar bien claro que la corona no la recibía de la Santa Sede, como símbolo de Vasallaje. Este hecho hizo que Pedro III fuese excomulgado por el Papa, hecho que apareja la potestad de los Reinos de romper el tributo de vasallaje.

Los primeros años de su Reinado estuvo rodeado de una serie de conflictos con los nobles del Reino de Aragón y tras una serie de rebeliones de los musulmanes del Reino Valenciano, Pedro III otorga el privilegio de crear una institución militar de Milicianos en el Reino de Valencia, denominada la Unión del Reino Valenciano. La provisión de los milicianos o ciudadanos que configuran esta institución militar estará al cargo de los Jurados de lo Criminal y del Consejo General de la Ciudad del Reino de Valencia, esta institución militar de milicianos actuó con gran éxito en las campañas para sofocar las rebeliones de los musulmanes valencianos. Pero su gran empresa sería la conquista de Sicilia, de gran repercusión en el Reino Aragonés y el Reino Valenciano. En 1282, una embajada de sicilianos, enemigos de la dominación angevina, le ofrecieron el trono de Sicilia a Pedro III, fue entonces cuando decidió realizar la ocupación, empresa ésta que venía preparando, mediante alianzas con Castilla (vistas de Campillo, 1281), Portugal, Inglaterra e Imperio Bizantino.

En Aragón y Valencia tal preparación se tradujo en el aumento de la presión fiscal, con el fin de obtener dinero y vituallas destinados a la flota que se preparaba al efecto. Ésta partió del puerto de Valencia en junio de 1282, en medio del mayor secreto. Tocó la costa tunecina antes de poner rumbo a Sicilia. Pedro III desembarcó en Trápani (30-VIII-1282), ocupando rápidamente la isla. Carlos de Anjou se instaló en el sur de la Italia peninsular.

Pedro III el Grande obtuvo del Papa la excomunión, y la desposesión de sus Reinos (21-III-1283), que fueron entregados en febrero de 1284 a Carlos de Valois, hijo de Felipe III el Atrevido, Rey de Francia.

La empresa siciliana suscitó la oposición del Reino de Aragón: no sólo por la presión fiscal, que casi siempre se hacía en contra de los fueros del Reino de Aragón, sino también, y principalmente, porque era una empresa extraña a los intereses del Reino de Aragón, ya que se habia llevado a cabo principalmente con el respaldo y el ejercito del Reino Valenciano, además esta campaña era capaz de proporcionarle más daño que beneficio, sobre todo a causa de las implicaciones eclesiásticas, la Corona de Aragón fue puesta en entredicho internacionalmente. Este peligro se hizo patente cuando los franceses atacaron al Reino de Aragón desde Navarra. Los aragoneses reaccionaron contra la nobleza del Reino de Aragón, formando la Unión de Aragón, que se inició en Tarazona y se consumo en Zaragoza, en octubre de 1283. Una vez formada la Unión de Aragón, los aragoneses pidieron ayuda al Reino de Valencia, lo que hizo que la institución militar de milicianos creada por privilegio de Pedro III, la cual estaba al cargo de los Jurados de lo Criminal y del Consejo General de la Ciudad del Reino de Valencia, se uniera a la Unión de Aragón.

La unión de estas dos Instituciones militares, formadas por un lado la, Unión de Aragón y la Institución militar de milicianos del Reino de Valencia, formaron la mayor representación militar de la Corona de Aragón que hasta entonces se había conocido, tanto por parte de las noblezas de ambos Reinos como de las ciudades, villas, pueblos y aldeas de todo el Reino de Aragón y de todo el Reino de Valencia. Estas dos instituciones militares se enfrentaron al Rey de Francia, Felipe III el Atrevido, este Rey se disponía en hacer efectivo el dominio otorgado a su hijo por el Papa sobre la Corona de Aragón y la Corona de Valencia. Ya que el Papa el 21 de marzo de 1283 excomulgó y desposeyó de sus Reinos a Pedro III el Grande, que fueron entregados por el Papa en febrero de 1284 a Carlos de Valois, hijo de Felipe III el Atrevido, Rey de Francia. Esto hizo que tanto el Reino de Aragón como el Reino de Valencia se unieran bajo el mando de Roger de Lauria Conde de Concentaina, con el fin de ayudar a su Rey Pedro III el Grande contra los Franceses. Estos tras duros enfrentamientos fueron derrotados, en el mar frente a las islas Formigues y en tierra, en el coll de Panisars, en 1285. Tras la sangrante derrota los Franceses tuvieron que abandonar Navarra, y la Marca Hispánica, que a partir de este momento pasaron a formar parte de la Corona de Aragón.